LA BANDA DEL TUERTO DIECISIETE
SANTO TOMÁS DE CANTERBURY. LAYANA, CINCO VILLAS, ZARAGOZA
SANTO TOMÁS DE CANTERBURY. LAYANA, CINCO VILLAS, ZARAGOZA.
Tenía mucha ilusión por hacer un reportaje de esta iglesia. Me llamaban la atención tres cosas que, como suele ser habitual, no he podido ver por permanecer cerrada a cal y canto y con un horrible portiquillo que tapa la entrada. Se trata de un crismón de tipo navarro acompañado de un sol y una luna a cada lado y una mano (dextera dei) sobre él, un confesionario de piedra y una pila bautismal a la que algún clérigo descerebrado sometió a la piqueta hasta dejarla lisa. Todas estas cosas las podéis encontrar en internet a nada que os mováis. A mí no me gusta compartir fotos de otras personas por eso me limitaré a publicar fotos del exterior y a animaros a que lo intentéis vosotros.
Románicogoticoide, finales del siglo XII y principios del XIII.
Una sugerencia a quien corresponda: ¿tan difícil es poner un sistema como el de la torre que está a lado de la iglesia o como la iglesia de Biota?
He seleccionado para inspirarme hoy un cd de John Rembourn. The Black Balloon. La primera canción es originaria del siglo XIII, coetánea de la iglesia que describimos hoy.
https://www.youtube.com/watch?v=K5_9YL5dA44
ZEZENGORRI
Se había trasladado desde la finca del valle de Arakil a otra finca de Biota, propiedad del señorío de Berrioplano, una punta de ganado para desarrollar otra rama de la ganadería en las Cinco Villas y abastecer de ganado bravo para festejos en la zona. Entre todos los animales destacaba un toro de un color rojo brillante, con más alzada y más cuajo que los demás, a los que tenía atemorizados. Los pastores le llamaban Zezengorri en alusión al mitológico toro rojo. Tenía siete años. Aparentemente era calmado, parecía manso y ahí estaba su peligro. Atacaba solo cuando estaba seguro de alcanzar a su presa. El resto de los animales conocía su genio y trataban de evitar enfrentamientos con él. En las plazas salía como despistado, al paso, olisqueando el suelo, escarbando la tierra y echándosela al lomo. La gente se confundía con él, lo que tomaban por mansedumbre no dejaba de ser más que un punto más de inteligencia que los de su raza. Mientras se instalaba indolentemente en la plaza observaba a todos los que estaban en ella. Se fijaba en los que estaban atentos a su evolución; cuando alguno perdía la vista el toro se acercaba unos pasos y, cuando estaba seguro de alcanzarlo, se arrancaba con un furioso galope que terminaba en cogida seguro y con consecuencias muy graves. Los pastores habían desistido de llevarlo a los festejos porque había provocado ya mas de cinco muertos y cantidad de heridos graves.
Layana, en el siglo XII, pertenecía a Sancho de Biota. Entre su familia se encontraba un nieto, Chabier, que tenía fama de ser de los mas golfos de las Cinco Villas. Su familia le había encomendado el cobro de los impuestos y el gobierno de la villa. Había incluido entre sus amigos a Unai y Sua. A él le hacía gracia la gazmoñería del matrimonio y al matrimonio le hacía gracia el golferío del muchacho (nada nuevo bajo el sol).
-Oye, Unai, para fiestas de Sádaba, ¿sería posible encargar el traslado de ganado bravo para entretener al populacho?
-No lo sé, lo consultaré con los pastores.
-Diles que estaría bien que llevasen al Zezengorri.
-Eso va a ser complicado. No querrán hacerlo porque ese toro es mortal.
-Háblalo.
-Lo hablaré, pero no te hagas ilusiones. Ese toro causará algún muerto y decenas de heridos.
-Pues en eso radica la gracia, Unai. Se les está perdiendo el respeto a las reses y hay que ponerlas en su sitio. Costará muertes...pues que cueste. Costará muchos heridos...da igual. Solo queremos valientes ante los animales. Los toros tienen que producir muertos y heridos para que tengan interés. Además...¿no están en Biota las gentes de la Escuela de Salud de Berrioplano?
-Sí.
-Pues...¿qué mejor sitio para estudiar que encargarse de intentar mantener con vida a los atropellados?
-La gente de la Escuela no son amigos de estas historias de toros eh.
-Bueno...no creo que rechacen unas prácticas como estas. Oye...el Mierdulín está también en Biota ¿no?
-Sí ¿por qué?
-Podríamos encargarle de controlar el festejo para que las averías sean mínimas.
-No sé si Raquel se lo permitirá.
-Eso déjamelo a mí que tengo mano con las mujeres.
Los pastores decidieron que llevarían al Zezengorri si un grupo de cinco personas importantes de Sádaba lo solicitaban y firmaban un documento asumiendo la responsabilidad de los estragos que pudiese causar el animal.
TORRE MEDIEVAL. LAYANA, CINCO VILLAS ZARAGOZA.
TORRE MEDIEVAL DE LAYANA.
Formaba parte de un castillo, en el que estaba incluida la iglesia de Santo Tomás de Canterbury, edificado a finales el siglo XII y principios del XIII. El paso del tiempo derribó la mitad de sus muros. Tras una restauración se ha habilitado como centro de interpretación de la agricultura romana de la zona.
Dispone de un mecanismo de visitas que ya hemos visto en otras construcciones. Se echa un euro en un cajetín y...tachaaan se abre la puerta, se encienden las luces y comienza a funcionar toda la domótica. Pero, además, tiene una curiosidad: advierte de que hay que echar un euro por persona y que si no se hace así se disparará una alarma. Yo...no me atreví a saltarme la norma. Un euro más no va a ningún lado.
Estuve dudando sobre publicarla o no. Unos dicen que es gótica, otros que románica y yo pienso que, por las fechas, romanicoticoide. Al final decidí entrar porque merece la pena curiosear. Y, cuando llegué al segundo piso y me percaté de que la bóveda de esta estancia, restaurada a partir de los restos de la original, era de medio cañón, me di cuenta de que había sido un acierto. Entre otras curiosidades hay un sarcófago con los restos de un niño. Supongo que de una época bastante anterior a la construcción del castillo.
Este paseo por las Cinco Villas me está pidiendo a gritos algo de John Renbourn. Ahí os dejo este cd The Nine Maidens.
https://www.youtube.com/watch?v=vokBxhZ893g...
UN SEGUNDO
El Zezengorri, nombre que recibía en honor al mitológico toro rojo, se había emplazado en el centro. Nadie se atrevía a citarlo, ni tan siquiera eran capaces de separarse, más allá de la longitud de un brazo, de los carros que cerraban las bocacalles. Los pastores hacían bromas sobre la valentía de la gente.
-Qué, Chabier, ¿para qué querías el Zezengorri? ¿Para lucirlo sin que se acercase nadie?
-Pensaba que saltaría algún valiente. Ni siquiera el Mierdulín se atreve a salir.
-El Mierdulín está agarrado a unos refajos, si pide permiso para saltar escuchará un “tú verás”.
-Pues se va a enterar toda la gente de quien los tiene mejor puestos en todas las Cinco Villas.
-No lo hagas, no es necesario. Lo recogemos.
-Ni hablar.
-No le pierdas la vista en ningún momento. Este toro avisa cuando se va a arrancar.
Chabier salió a la plaza, iba hacia el toro con aire retador, mirándolo a los ojos. El toro mostraba un aire indiferente, como si no fuera con él lo que estaba pasando en la plaza. El muchacho se volvió hacia el público solicitando aplausos y dando la espalda al bicho. El animal dio tres lentos pasos y, de repente, se lanzó a galope desenfrenado, pilló a Chabier totalmente desprevenido, lo prendió por un muslo y lo llevó colgando del asta hasta estrellarlo contra el eje de la rueda de un carro. Un escalofriante craskkkk, el cráneo fracturado. La muerte fue instantánea. Ni siquiera se dio cuenta de que ya no estaba allí. Un segundo fue la diferencia entre estar vivo o muerto.
Desde una visión cenital vio salir corriendo a Unai e intentar encelar con un quiebro al toro para llevárselo lejos. El animal no picó y tiró un derrote hacia la dirección contraria a la señalada por el muchacho, el cuerno entró por el gluteo y mantuvo unos segundos a su presa en el aire. Vio salir desesperado al Mierdulín que con varios recortes tomándose todas las ventajas condujo al toro hasta la puerta de los corrales. El "colorau" se negaba a entrar. Chabier intentaba advertirles del peligro pero sus palabras se perdían en el éter.
-No salgáis, es un asesino, lleva la muerte colgada en sus astas. ¿Por qué no me oís? ¿Qué os pasa? Dios santo, ¿estoy muerto? ¿Por qué veo mi cuerpo inerte? Me llevan corriendo en andas. ¿A dónde vais? Ya no tengo remedio. No os molestéis.
El animal, cada vez que llegaba al portón, se volvía y se emplazaba en el centro. Un pastor de ovejas y su perra, Neska, echada a sus pies, observaba los acontecimientos desde un carro.
-Aupa Neska, vete p´allá.
La perra saltó a la plaza y se lanzó hacia el toro. El Zezengorri tiraba derrotes hacia ella pero no lograba asustarla. El pastor, con su cayado, señalaba las direcciones. La perra obedecía ciegamente y, cada pocos segundos, se echaba en el suelo mirando a su dueño y compañero para interpretar las órdenes.
-Adelante, Neska, dale, enséñale quien manda.
El animal se lanzó a toda velocidad hacia el toro mordiéndole en los corvejones y saliendo a la carrera varias veces. Al final, harto de intentar herir a la perra, se dirigió al paso, mansamente, hacia los corrales. Antes de entrar se dio la vuelta y paseó su mirada por toda la plaza retando a quien quisiera saltar. En la tierra dejó la desolación de la muerte, el dolor de una herida y el respeto a un toro que no debería haber salido a la plaza.
-Llevad el cadáver a la ermita que hay en mi caserío- dijo el señor de Layana – allí lo velaremos y le daremos sepultura a la sombra de sus muros.
ERMITA DE LA VIRGEN DE LA LECHE. LAYANA, CINCO VILLAS, ZARAGOZA.
ERMITA DE LA VIRGEN DE LA LECHE. LAYANA, CINCO VILLAS, ZARAGOZA.
He querido traer esta ermita hoy porque, si exceptuamos la horrible agresión de la puerta al lado de la portada, no ha sido tocada en nueve siglos. Está prácticamente como en el siglo XII. A mí este tipo de ermitas me vuelven loco. No me he molestado en hacer fotos del interior porque está dividido en dos. Tiene dos propietarios y está localizada en una finca privada.
Se llega en coche hasta la proximidad. Imposible para personas con movilidad reducida. Yo aparqué en una era que hay frente a ella y, desde allí, subí los treinta metros de ribazo que había hasta la ermita. Pero ¡qué treinta metros! Eso no es para ancianos como yo. Bueno...ya está hecho y sigo vivo.
Para inspirarme hoy he seleccionado una lista de canciones antiguas inglesas, muchas de ellas con raíces medievales, interpretadas por Tim Hart y Maddy Prior.
[https://www.youtube.com/watch?v=TpOPNggc5rM]
EL VELATORIO.
Unai, el Lobo, estaba echado boca abajo en un catre en Sádaba. Le atendían, después de la cogida del Zezengorri, las chicas de la Escuela de Salud de Berrioplano. Con gesto serio iban haciendo comentarios.
-Santo dios Estevania. Es más de lo que pensábamos.
-Ya lo creo, Jurdana. El Zezengorri ha hecho un chandrío.
-No me asustéis. ¿Es grave?
-Hemos llamado a un clérigo para que atienda- Unai, postrado de bruces, no podía ver que las chicas contenían la risa a duras penas.
-Pero...pero...¿me muero?
-Uffff, te ha hecho un buen agujero y los toros llevan mucha mierda en los cuernos. Tendremos que rezar mucho para que los malos humores de la herida no te lleven por delante.
-Me estáis preocupando. ¿Habéis llamado a Sua?
-Está aquí. Ha venido por si tiene que despedirse de ti- le hacían gestos a la mujer de Unai para que mostrase preocupación. Sua se acercó al muchacho fingiendo llorar.
-Tenías que hacerte el héroe ¿no? Tenías que salvar a tu amigo pero...no ha servido de nada. Tu amigo está muerto y tú a punto. No sé si no tendré que solicitar un lugar a su lado en la ermita de Layana.
-Lo siento, Sua. Lo que más siento es dejarte desamparada.
-Bah...eso es lo de menos, Unai, no me quedo tan mal. Entre el señorío de Egües que voy a heredar de ti, el Señorío de Berrioplano que heredaré más adelante y el señorío de Layana…
-¿El señorío de Layana?
-Ah, que no te lo había contado. El hijo del señor de Layana besa por donde piso y, bien visto, no es como tú pero me puede servir,
-Casoenlaba...de los infiernos voy a volver para desnucar a ese malnacido.
En ese momento entró en la habitación el Mierdulín y escuchó las últimas conversaciones.
-Pufffff ¡qué mal aspecto tiene esa herida.
-¿Para tanto es?- preguntó Unai.
-Esa herida es de las que te matan callando. Parece que no son nada y en cuatro días te cantan el miserere.
-Me estáis preocupando.
-Sua- el Mierdulín elevó la voz -te está esperando en la puerta el hijo del señor de Layana. Dice que quiere hablar contigo.
-Por favor, Mierdulín, dile que espere un poco que todavía está vivo.
Unai tenía lo que hoy llamaríamos un puntazo corrido. Algo más que un arañazo producido por el deslizamiento del pitón del toro sobre la piel del glúteo. Vamos...lo que se llamaba en mi pueblo en mi niñez un “rasmazo”. Las chicas le informaron de la “gravedad” de su herida y de las bromas que le habían gastado.
-¡Qué cuadrilla de brujas las tres! A ti ya te la devolveré, Mierdulín. Una cosa, ¿podría desplazarme a Layana para velar a mi amigo?
-¿Tú eres idiota? ¿Cómo vas a montar a caballo con lo que llevas en el culo?
-Bah, un poco de eso que llamáis “el unto”, un catre en un carro y…
Viendo que no iban a hacerle cambiar de idea mandaron preparar un carro adaptado a los males del muchacho. Sua iba sentada a su lado aguantando sus continuos quejidos.
-Que sea la última vez que saltas a burlar un toro sin consultarme antes.
-Tenía que hacerlo, Sua. Chabier lo habría hecho por mi.
En la ermita de Layana un grupo de plañideras lloraban y cantaban las excelencias del difunto.
-¡Qué bueno era! ¡Como se preocupaba por los demás!
Y ¡qué buen cristiano!
-Y lo bien que lo hacía en la cama y en el pajar.
-Calla perdida, que estamos en la iglesia.
-Solo digo lo que estáis pensando todas.
Unai y Sua escuchaban los lamentos de las plañideras que lloraban la pérdida del golfo del señorío. Sua le dijo al oído a Unai:
-¿En qué piensas?
-Estoy rezando para que nos llegue tarde el día de las alabanzas.
-Amén.
SAN MIGUEL. EGILLOR, VALLE DE OLLO, NAVARRA.
SAN MIGUEL. EGILLOR. VALLE DE OLLO, NAVARRA.
Accesible en coche. Muchos problemas para personas con movilidad reducida.
Románicogoticoide. Principios del siglo XIII. ¿Merece la pena visitarla? Para mí sí, para los demás lo dudo. La recomendaría incluida en una excursión de visita a todas las del valle. Rodeada de pegatinas que no dejan ver el edificio en sí. El lienzo oeste ha sido utilizado, como es común en muchas iglesias de Navarra, como frontis para el juego de pelota vasca. La lauda sepulcral de la entrada a la iglesia no tiene ningún interés para lo nuestro ya que está fechada en el siglo XVII.
Para inspirarme hoy he seleccionado una música festiva de origen celta grabada por el violinista David Swarbrick, que formó parte del grupo de folk inglés Fairport Convention.
https://www.youtube.com/watch?v=BLl3nZbbVz8...
EL BAUTIZO.
Había llegado, desde el valle de Ollo, un emisario con una invitación, para el Tuerto y la compañía que estimase oportuna, al bautizo del hijo primogénito de Eneko, señor de Egillor, y su esposa María. El Tuerto había mandado llamar a los tres mozalbetes más revoltosos de su señorío.
-Vamos a ir a un bautizo en Egillor. Tenéis que comportaros, con discreción, como lo haríais en un bautizo importante de nuestro señorío. No vayáis juntos, mezclaros entre la gente que asiste y menead el avispero.
-¿Qué ganamos con esto Tuerto?
-Si lo hacéis bien una cantidad de monedas nada despreciable; si no me gusta cómo lo habéis hecho...un par de ostias en la cara (recuerda a Plauto) bien dadas.
-Pues no se hable más. Intentaremos ganar lo primero y eludir lo segundo.
Eneko había preparado, en la plazoleta del lado oeste de la iglesia, unas mesas corridas con viandas y vino para todos los habitantes del valle. La casa de Eneko estaba en una ladera un poco más arriba de la plaza. Una vez terminada la ceremonia los asistentes se fueron acercando a las mesas para disfrutar de los manjares y el vino. Entre ellos estaban los tres mocetes de Berrioplano, separados unos de otros, canturreando una cantinela que se fue contagiando hasta que todos los asistentes la coreaban a voz en grito.
Bautizo cagau
que a mi no me han dau
agarro al chiquillo
y lo tiro al tejau.
La cantinela llegaba a los oídos de Eneko y este no daba crédito a lo que estaba escuchando.
-¿Qué quieren estos desgraciados? ¿Qué andan despreciando lo que he puesto sobre las mesas? Desagradecidos. Malnacidos. ¡Qué vasallos más ruines tengo!
-Tranquilo, Eneko, vete a tu casa con tu familia, sal al balcón central de tu casa, eleva al niño para que lo vea todo el mundo.
-Y, seguro que escucho otra vez esa coplilla.
-Seguro que sí pero...olvídate que yo me encargo de que la chanza se troque en halagos y alabanzas.
Dicho y hecho. Eneko salió al balcón y elevando al niño se dirigió a la gente.
-Aquí tenéis a vuestro futuro señor, Johannes.
Abajo se escuchaba un rumor que fue creciendo:
Bautizo cagau…
-La madre que los parió...- de repente se abrieron los dos balcones laterales y desde un par de cestas enormes empezó a caer una lluvia de golosinas, monedas de poco valor y, entre ellas, veinte monedas de plata y diez de oro.
-Viva Eneko, viva Johannes.
-Vaya, cómo cambian las cosas con el tintineo- exclamo Eneko encantado. -¿Qué ha sido esto, Tuerto?
-Nada, chorradicas que hacemos en nuestro señorío.
SAN MIGUEL. ERASO, NAVARRA
SAN MIGUEL. ERASO. VALLE DE IMOZ, NAVARRA.
A veces, para mí, una estela incrustada en un muro o un crismón muy erosionado son motivos suficientes para hacer una visita.
Su robustez nos hace pensar en románico; su portada, ligeramente apuntada, nos anuncia la llegada del gótico. Románicogoticoide.
Accesible en coche. Problemicas, salvables, para personas con movilidad reducida.
La música que he seleccionado hoy para inspirarme es la de un violinista que en los setenta formaba parte del grupo Pentangle. Dave Swarbrick.
https://www.youtube.com/watch?v=BLl3nZbbVz8...
PARRAVISPA
Hasta los ocho años era el líder de una cuadrilla de niños de Eraso. A esa edad, compitiendo por ser el que más alto trepaba por un árbol, perdió el pie y, golpeando con todas las ramas, dio con sus huesos en el suelo. La conmoción lo dejó momentáneamente inconsciente. Lo trasladaron en volandas a su casa, recuperó la conciencia pero se percataron de que algo había pasado en su cabeza que ya no era el mismo. Tenía dificultades para hablar, no recordaba lo que le había pasado y a duras penas reconocía a sus padres. Hablaba de forma extraña confundiendo palabras, mezclando silabas sin ton ni son, alterando el nombre de las cosas habituales. En el lado izquierdo tenía una debilidad muscular, parecía que los músculos habían olvidado cual era su función. La gente decía que Hugo, el hijo de Mateo, había perdido el juicio y se había quedado tonto a consecuencia del golpe. Los médicos de hoy dictaminarían que se había producido una hemiparesia.
Mateo era un cazador furtivo. Todos los vecinos del valle de Imoz lo sabían pero nadie había conseguido pillarlo con las manos en la masa. De inmediato se dio cuenta de que su hijo no se había quedado tonto y decidió hacer de las limitaciones virtud. Empezó por trabajar los músculos izquierdos hasta lograr cierto tono. Le enseñó a manejar la ballesta hasta que consiguió que le superase en la caza con este arma.
-Escucha Hugo, todo el mundo piensa que eres tonto. No lo niegues. Es más, intenta parecer que eres más imbécil de lo que se piensan. Cojea un poco, exprésate con vocablos extraños, mueve torpemente el brazo izquierdo. Eso te quitará de encima responsabilidades.
-Pero, padre, yo no soy feliz siendo el tonto del pueblo.
-Me lo agradecerás cuando seas mayor. Hazme caso Mateo. Te gastarán bromas, se reirán de ti...Pero tú sabes que eres más listo que todos ellos. Ellos no llegarán a viejos y tú sí.
-Lo haré, padre.
A los catorce años, a finales del verano, vendimiando, Hugo colaboraba haciendo labores sencillas. Le entraron ganas de orinar y se alejó un poco de la cuadrilla. Orinaba al lado de una cepa intentando darle con el chorro a una avispa que andaba pululando por allí. La avispa, con vuelos aparentemente erráticos, lo esquivaba y, en un descuido del chaval, le arreó un picotazo en el glande. El grito espeluznante se escuchó por todo el valle. Una vez pasado el mal trance se pegó varios días enseñando el miembro a todo el pueblo.
-Mira, mira, avipa mha picau. Como botijo me lha pueto.
En los pueblos de Navarra, supongo que como en todos los de otros reinos, casi todo el mundo tenía un apodo y, en este caso, el apodo que le pusieron y que quedó para toda su vida fue Parravispa.
Hugo, Parravispa, seguía a su padre en sus cacerías y se fue convirtiendo en un auténtico experto en el manejo de la ballesta. No había presa, ni en reposo ni corriendo asustada, que se le resistiese. Un día, a la salida de la iglesia Santiago, el señor de Eraso, se le acercó.
-Oye, Parravispa, hay quien dice que eres furtivo y vas matando todo lo que se menea en mis bosques. Sabes que eso puede costarte caro ¿no?
-Parravispa no caza. No sabe cómo. Animales amigos de Parravispa.
-A mí no me la pegas. Todo el mundo dice que manejas la ballesta como el más experto.
-Tiro a árboles. Animales no. Son tuyos.
-Mira, Parravispa, voy a hacer la vista gorda pero tú me tienes que hacer un favor porque, si no, tu padre y tú vais a colgar de un árbol- Santiago movía ostensiblemente una bolsa que tintineaba a la vista del muchacho.
-Favor al señor, sí.
-Estos días va a venir a Eraso un Tuerto.
-Parravispa no sabe. Tuerto no sabe.
-Casoenlaba, Parravispa. Me parece a mí que tu no eres tonto, tú te lo haces. Al Tuerto le falta un ojo, se lo tapa con un parche.
-Ah, Parravispa sabe. Parravispa ha visto.
-Mira, tienes que lanzarle un virote y darle en el cuello.
-Parravispa no puede. Pecado.
-La bolsa será para ti y...el pecado se confiesa y ya está. Pero una cosa importante: no le digas nada a tu padre. Mira, como sé que eres de ley, te voy a dar la bolsa ya y, cuando puedas, haces mi encargo- Parravispa cogió rápidamente la bolsa.
-Veremos.
-No veremos nada. Ahora estás en deuda conmigo.
SAN CRISTOBAL. ARRUIZ. VALLE DE LARRAUN, NAVARRA
SAN CRISTOBAL. ARRUIZ. VALLE DE LARRAUN, NAVARRA.
Románicogoticoide. Del románico, finales del XII y principios del XIII, nos queda únicamente la robustez y la estructura. La portada ya es claramente gótica y la torre y la casa parroquial adjunta se nos van al siglo XVIII. Importante, dentro de una visita al valle.
Accesible en coche. No recomendable para personas con movilidad reducida.
Para inspirarme hoy he seleccionado música tradicional irlandesa interpretada por Dave Swarbrick una vez más.
https://www.youtube.com/watch?v=kdtyVPvPtis&list=PL6G8YLXxJkG3-S6hTZI7Z3LNgZXHEjMWb&index=1
UN INSTANTE.
Nos preocupamos demasiado por el futuro y un instante, una casualidad, una fatalidad puede acabar con nuestras preocupaciones en una milésima de segundo.
El Tuerto había programado una visita al valle de Larraun para intentar convencer a sus señores de la importancia de adoptar un estilo de vida social similar al de Berrioplano. Seguía intentando crear un cinturón, alrededor de la capital navarra, que protegiese más o menos a su señorío. Lo tenía difícil porque el valle era cerrado y con sus poblaciones aisladas entre montañas. En sus andanzas había tenido algún que otro percance por lo que había decidido que le acompañasen, además del Centollo, gran parte de su banda, gente experimentada en luchas de todo tipo, caballerescas y traperas.
Por otra parte Santiago, señor de Eraso, había mandado buscar al Parravispa y traerlo a su palacete.
-Mira Parravispa, tu y yo tenemos un negocio sin resolver y no veo que dediques mucho tiempo a rematarlo.
-Parravispa no sabe encontrar al Tuerto.
-Mira, desgraciado, para coger la bolsa ya anduviste listo, no me vengas ahora con estas. Te voy a decir yo por dónde anda y tú acabas con él de una vez por todas. En unos días se va a desplazar a Arruiz, en el valle de Larraun. Llevará escolta por delante y por la retaguardia o sea que tendrás que andar con ojo.
El Parravispa se había instalado en un camino obligado que llevaba a Arruiz. Desde la copa de un árbol vigilaba un amplio campo de acceso. La gente del Tuerto había decidido parar a almorzar en un claro soleado, a la vera de un regacho próximo al pueblo. El Tuerto, sentado en una roca, ofrecía su rostro al sol apoyando su mano izquierda en la piedra. Parravispa, desde su atalaya, preparaba el disparo que iba a matar dos pájaros de un tiro: eliminar al Tuerto y quitar a Santiago de su vista aunque...de esto último no estaba seguro.
En el instante en el que se produce todo Parravispa presionó el gatillo de su ballesta, una víbora mordió al Tuerto en la mano, el Tuerto, asustado por el mordisco, cambió su posición inclinándose unos grados hacia su izquierda, el virote que iba destinado a su cuello no encontró el blanco por unos centímetros y atravesó el desarrollado músculo deltoides del caballero sin causar daños muy graves.
-Mírame la mordedura, Centollo. Yo no me atrevo.
-¿Qué mordedura? Ha sido un virotazo de ballesta, Tuerto. Te ha destrozado el hombro.
-Lo del hombro es una tontería. Mírame la mano que me ha mordido una víbora, ababol.
-Manda a toda la gente a buscar al cabrito que me ha disparado y que me lo traigan vivo. Que se queden tres con nosotros, no creo que se produzca otro ataque. Y mírame la mano de una vez que yo ni me atrevo a hacerlo.
-Casonsoria, te has librado de buena, la víbora ha decidido que no merece la pena gastar su valioso veneno con un zurriaspas como tú. Es una mordedura seca, no te ha clavado los colmillos. El animal solo ha querido advertirte “aparta de mi sitio que voy a tomar el sol un rato”.
-Mejor. Saca el unto de la bolsa y espárcelo por las heridas del hombro, cúbrelas con algo de ropa limpia, manda a uno de la banda a buscar a alguien de la escuela de salud y vamos arreando para Arruiz. Alguna bruja habrá que me pueda cuidar hasta que llegue la gente de la Escuela de Salud.
-Tranquilo, Tuerto, en peores nos las hemos visto.
-Ya estás tardando en organizar todo.